Una de los conceptos que me ha permitido recomponer la forma de ver la realidad espiritual y natural, es la "Prioridad Circunstancial". Quizás ya escuchaste acerca de esto, pero permite refrescarlo un poco, para que abordemos nuestra reflexión de hoy.
Habrás notado que todos los seres humanos pasamos por momentos de incertidumbres en cuanto a definir lo que es realmente importante, es fácil adivinar cuales son unas de las prioridades mas comunes de la mayoría; verme mejor, tener una mejor posición, obtener un mejor empleo, conquistar esa chica que me roba los suspiros, destacar en algún deporte... la lista es extensa... pero, no has notado que al avanzar en la lista encontramos un común; todo gira en torno de nuestro bienestar, siempre tratando de mantener la zona de conforte lo mas amplia posible.
No hay nada malo en querer estar mejor... sin embargo, este instinto natural que impulsa al hombre y a la mujer a ser mejores y mas competitivos, es el mismo instinto que corrompe la visión y comprension, necesarias para determinar que es lo verdaderamente importante en la vida.
Deja explicártelo con un ejemplo: Imagina que una persona te ofrece en su mano derecha, un maletín con un millón de dolares y en su otra mano un vaso con agua. y te pregunta que quieres escoger; ninguna persona en su sano juicio escogería el agua, todos encogeríamos el maletín con el millón... permite que cambiemos las circunstancia... la misma persona, el mismo maletín y el mismo vaso con agua.... pero ahora estas en un desierto a cientos de kilómetros de civilizacion, con el abrazador calor del sol sobre tu espalda, sin idea de donde ir y cerca de morir de sed... con el sabor de la muerte en tu paladar, no dudarías ni un minuto en escoger el agua, no pensarías ni un momento es tratar de escoger entre aquello que te asegura unas horas mas de vida que cualquier otra cosa.
Jesús nos ofrece acceder al agua de vida, prometiendo que cualquiera que bebe de estas aguas no tendrá sed jamas (Juan 7:37, Juan 4:14), el mundo nos ofrece todo lo que anhela nuestro corazón, placer, honra, gloria humana, etc. pero con el único inconveniente que no es eterno... pequeño detalle... ahora pensemos, es acaso un tonto aquel que entrega lo que aquí no puede retener, para ganar aquello que nunca podrá perder?, es acaso un pensamiento insensato el sacrificar un deleite pasajero, para poder agradar al que nos permite, por medio de su sacrificio, derecho (no merecido) de comer del árbol de la vida?.
Es una deducción simple... no necesitas pensarlo mucho, es obvio que no hay mejor negocio que aquel que te ofrece las mejores ganancias. Cuando el Jesús era un niño nos dejo una enseñanza importante, mientras sus padres pensaban que las prioridades de Jesús eran las mismas que las de todos los demás, perdieron muchos días buscándolo angustiados, pero cuando lo encontraron, el enseno una verdad espiritual irrevocable, "En los negocio de mi padre me es necesario estar" (Lucas 2:49)... Jesucristo quiere que lo hagamos prioridad en nuestras vidas, ya que solo en El, es posible adquirir la vida eterna, solo en El, es posible encontrar el verdadero sentido y propósito de todo ser humano.
Cuando entiendes que tus circunstancias, son las que han marcado tus prioridades, te das cuenta que solo mientras estas enfermo, endeudado, rechazado, herido, abandonado y solo... precisamente en esas circunstancias el agua de vida que Dios te ofrece se te hace dulce al gusto, pero mientras estas cosechando éxitos, las amigos te sobran, el dinero no es problema, la salud no te falla, cuando todo es color cielo, es cuando nuestro instinto natural nos juega la peor de trampas... llegamos a creer que no necesitamos del agua de vida que Dios nos ofrece...
tomate tu tiempo y medita, no en base a lo que has leído, no en base a lo que otros dicen... sino en base a lo que tu conciencia te dicta... que es realmente importante, en un mundo donde los valores son cada vez menos observados y han pasado a ser reliquias de las películas de antaño, donde impulsados por los conceptos de evolución natural y ninguna verdad absoluta, todos se convierten en arquitectos de su destino, según los deseos que falsamente creemos que son nuestros, cuando en realidad son el producto de años de trabajo del Mundo sobre nuestras mentes, haciéndonos dependiente de todo lo que ahora anhela como placer nuestro corazón.Dios quiere que lo dejemos construir nuestro verdadero propósito, el nos enseña a través de su bendita palabra que los caminos que el quiere que tu y yo sigamos son mas altos que los nuestros, ya que somos incapaces de identificar un camino realmente recto.(Isaias 55.8-9; Proverbios 16:25) .
Bendito sea Dios que aun tiene misericordia de nosotros.
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